Journaling de Cuaresma
Despertar el corazón: ayuno, limosna y oración como camino de sanación
La Cuaresma no es una lista de sacrificios. Es un proceso interior.
No busca que te castigues, sino que te ordenes por dentro.
Durante cuarenta días la Iglesia nos propone tres caminos: ayuno, limosna y oración.
No como obligaciones frías, sino como ejercicios del alma.
Hoy te propongo vivirlos como journaling espiritual: escribir para tomar conciencia, sanar y decidir.
1. Ayuno: hacer espacio
Ayunar no es solo dejar de comer algo.
Es hacer espacio donde el corazón está saturado.
A veces no necesitamos menos comida, sino menos ruido.
Menos comparación.
Menos queja.
Menos prisa.
Escribe en tu cuaderno:
-
¿De qué estoy lleno que no me deja escuchar a Dios?
-
¿Qué hábito me domina más de lo que quiero admitir?
-
¿Qué pasaría si suelto eso durante 40 días?
-
¿Qué espacio nuevo podría abrirse en mí?
Frase para meditar:
"No todo lo que consumo me nutre."
2. Limosna: salir de mí
La limosna no es dar lo que sobra.
Es entregar lo que soy.
A veces lo que el otro necesita no es dinero, sino tiempo.
No es consejo, sino escucha.
No es solución, sino presencia.
La limosna sana el egoísmo y también sana heridas antiguas: cuando doy, recuerdo que no estoy solo en el mundo.
Escribe en tu cuaderno:
-
¿A quién estoy evitando?
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¿Quién necesita hoy algo que sí puedo dar?
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¿Qué me cuesta más ofrecer: tiempo, paciencia, dinero, atención?
-
¿Qué me impide involucrarme?
Frase para meditar:
"Dar me descentra, y eso me hace libre."
3. Oración: volver al centro
Orar no es repetir palabras.
Es regresar al centro cuando todo me dispersa.
La oración es ese lugar donde puedo decir:
“Esto me duele.”
“Esto me cansa.”
“Esto me supera.”
Y escuchar:
“No estás solo.”
✍️ Escribe en tu cuaderno:
-
¿Cómo está hoy mi relación con Dios?
-
¿Le hablo solo cuando necesito algo?
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¿Qué emociones necesito presentar en oración?
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¿Qué silencio estoy evitando?
Frase para meditar:
"Orar es dejar de huir de mí mismo."
Indicaciones según tu estado de vida
Estudiantes
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Ayuno: reduce el tiempo de pantalla una hora al día y usa ese espacio para leer, orar o ayudar en casa.
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Limosna: integra al compañero que suele quedarse solo.
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Oración: antes de dormir, escribe una gratitud y una dificultad del día.
Laicos comprometidos
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Ayuno: identifica un exceso (trabajo, redes, compras impulsivas) y pon límites concretos.
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Limosna: agenda semanalmente un acto deliberado de servicio.
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Oración: establece 15 minutos diarios de silencio real.
Religiosas y religiosos
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Ayuno: revisen comunitariamente qué rutinas necesitan simplificación.
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Limosna: disciernan las nuevas pobrezas del entorno.
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Oración: profundicen espacios de adoración y acompañamiento espiritual.
Padres y madres de familia
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Ayuno: reduzcan distracciones digitales durante las comidas.
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Limosna: ofrezcan escucha consciente a cada hijo al menos una vez por semana.
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Oración: oren juntos brevemente antes de dormir, aunque sea una frase sencilla.
Compromiso de esta semana
Escribe algo concreto:
-
Mi ayuno será: ______________________________
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Mi limosna será: ____________________________
-
Mi tiempo de oración será: __________________
Oración final
Señor,
ordena lo que está disperso en mí.
Vacía lo que me sobra.
Enséñame a dar sin miedo.
Devuélveme al centro donde Tú habitas.
Que esta Cuaresma no sea un calendario,
sino un despertar.
Amén.

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