Una parábola para calendarizar tu Cuaresma
La joven misericordiosa
Una parábola para calendarizar tu Cuaresma
“Misericordia quiero y no sacrificios” (Mt 9,13)
Había una joven como tantas. Estudiaba, salía con amigos, discutía en casa, vivía pegada al celular y prometía cada año que esta Cuaresma sí sería diferente… aunque en el fondo pensaba: “Nunca cumplo nada”.
Ayuno, limosna y oración le sonaban a lista de tareas. A esfuerzo forzado. A sacrificios que no entendía.
Pero un día, al comenzar la Cuaresma, algo cambió. No fue un sermón más. Fue una pregunta que le atravesó el corazón:
¿Y si la Cuaresma no es hacer más cosas… sino amar mejor?
Entonces empezó a mirar su vida con otros ojos.
Ayunó… pero no solo de comida.
Ayunó de horas vacías en redes, de comentarios hirientes, de indiferencia.
Dio limosna… pero no solo dinero.
Regaló tiempo, escucha, compañía.
Oró… pero no solo encerrada en su cuarto.
Descubrió a Dios en la cajera del supermercado, en el anciano del parque, en el amigo que nadie elegía.
Y entendió que la Cuaresma no es una carga.
Es una oportunidad para volver al corazón.
El final de esta historia no está escrito.
El nombre del protagonista… puede ser el tuyo.
Ejercicio de discernimiento
Programa tu propia Cuaresma
No hagas una lista de “propósitos”.
Haz un calendario con sentido.
Toma tu agenda y sigue estos pasos.
1️⃣ Mira tu realidad con verdad
Pregúntate con sinceridad:
-
¿Qué me está quitando tiempo y paz?
-
¿Dónde estoy viviendo en automático?
-
¿A quién estoy descuidando?
-
¿Qué me impide amar mejor?
Escribe tres situaciones concretas de tu vida actual.
👉 Este es tu punto de partida.
2️⃣ Escucha lo que Dios te podría estar diciendo
Imagina que Dios mira tu rutina con ternura.
Pregúntate:
-
¿Qué me invitaría a soltar?
-
¿Qué me animaría a fortalecer?
-
¿Qué relación necesita sanarse?
No pienses en algo heroico.
Piensa en algo verdadero.
3️⃣ Elige tu triple camino cuaresmal (personalizado)
Ahora sí, calendariza.
✝ Ayuno (lo que voy a soltar)
No solo comida.
Ejemplos:
-
Reducir 30 minutos diarios de redes.
-
Evitar críticas innecesarias.
-
No responder con ironía.
-
Limitar gastos impulsivos.
📅 Escríbelo en días concretos:
“De lunes a viernes, sin celular después de las 9 pm.”
“Los miércoles: ayuno de quejas.”
🤝 Limosna (lo que voy a ofrecer)
No solo dinero.
Ejemplos:
-
Visitar a un familiar cada semana.
-
Llamar a alguien que esté solo.
-
Ayudar académicamente a un compañero.
-
Sonreír y saludar conscientemente.
📅 Calendariza acciones reales:
“Domingos: 1 hora de visita.”
“Cada jueves: mensaje de ánimo a alguien.”
🙏 Oración (cómo voy a vivir en presencia)
No solo rezos repitiendo frases.
Ejemplos:
-
10 minutos diarios de silencio.
-
Dar gracias antes de dormir.
-
Ofrecer el día al comenzar la mañana.
-
Contemplar la naturaleza sin distracciones.
📅 Escríbelo con horario:
“Todos los días 6:30 am: 10 minutos de silencio.”
“Cada noche: examen breve del día.”
4️⃣ Revisa cada domingo
Haz una pausa semanal y pregúntate:
-
¿Estoy creciendo en misericordia?
-
¿Estoy más disponible para los demás?
-
¿Me siento más libre o más tenso?
Si algo no funciona, ajusta.
5️⃣ Escribe tu nombre
En la parte superior de tu calendario, escribe:
“Esta Cuaresma quiero aprender a…”
Y completa la frase.
Luego firma.
Porque el protagonista de esta historia eres tú.

Comentarios
Publicar un comentario